Grupo Orquideófilo Canarias

 

Las Orquídeas y sus nombres
Publicado en el boletín G.O.C. de octubre 2002

 

         Los nombres de nuestras orquídeas son la clave para encontrar información valiosa sobre su biología y sus requerimientos culturales. Son la herramienta principal para movernos en el laberinto de unas 25.000 a 30.000 especies y varias decenas de miles de híbridos de orquídeas que existen actualmente.

I. Orquídeas silvestres:

         Entre ellas tenemos las especies,  orquídeas que aparecen de forma natural en su hábitat y que en algún momento han sido descritas en latín por un científico reconocido. La descripción ha sido dada a conocer en una publicación científica, y un ejemplar de planta seca se ha depositado en un herbario establecido. El nombre de la orquídea nueva ha de ser una combinación binaria: un nombre genérico y un epíteto específico único, así lo establece el Código Internacional de Nomeclatura Botánica (International Code of Botanical Nomenclature, ICBN). De este modo el nombre adquiere validez y la planta recibe un lugar dentro de la taxonomía botánica.

         El nombre genérico puede haberse formado de muchas maneras, en nuestro ejemplo, el género Cattleya se creó en honor del coleccionista de orquídeas William Cattley. Se  escribe científicamente correcto empezando con letra mayúscula y de forma cursiva:

Cattleya labiata            

 

Cattleya     =   nombre genérico
labiata       =  epíteto específico

 

En el año 1818 el británico William Cattley, coleccionista aficionado e importador de plantas tropicales recibió algunas  plantas orquidáceas originarias de la Selva Atlántica de Brasil.  Florecieron el mismo año y quedándose fascinado de la belleza de esta orquídea desconocida, Cattley la  llevó a la autoridad británica en horticultura John Lindley, quién la describió y le puso el nombre genérico en honor de W. Cattley.  Por tener un labelo especialmente impresionante Lindley le adjudicó el epíteto “labiata”.

 

         El epíteto específico se escribe también en cursiva y siempre con letra minúscula, aún cuando se trate de nombres personales:

Encyclia brassavolae

brassavolae = en honor de Dr.Antonio  Musa Brassavola

         Si existe alguna variación de la forma típica de la especie, se le adjudica un epíteto varietal. El epíteto var. ( del latín: varietas)  no se escribe ni en cursiva ni con letra mayúscula:

Laelia purpurata var. russeliana

 

         Algunas  especies pueden estar consideradas subespecies de una especie dada, si a los ojos de los taxónomos no cumplen con los requisitos suficientes para formar una especie propia:

 Cattleya leopoldii ssp. pernambucensis

 
ssp. pernambucensis = subesp. de Pernambuco, Brasil.

         En las conversaciones y también en textos escritos a menudo se utilizan únicamente los nombres genéricos, hablando de Maxillaria, Oncidium, Dendrobium, etc. Pero para evitar malentendidos es aconsejable y correcto usar el epíteto específico junto al género.  Si alguien nos hablara  de la flor fragrans, skinneri o longipes,  no sabríamos si se trata de Trichopilia fragrans

Prosthechea fragrans,  de Barkeria skinneri o Cattleya skinneri,  de Laelia longipes u Oncidium longipes, etc.Siguiendo la tradición científica de la nomenclatura binominal, los nombres correctamente escritos deberían ser seguidos por el nombre de la persona (o personas) quienes describieron, clasificaron  y nombraron la planta en cuestión (aunque generalmente se omiten en las etiquetas horticulturales).  Por ejemplo:

Gongora quinquenervis Ruiz & Pavón 

 

Hipólito Ruiz  y José Pavón, boticarios y botánicos españoles recolectaron y describieron más de 600 orquídeas en el Perú durante sus expediciones en el siglo XVIII y XIX..

 

         Siendo la taxonomía de las orquídeas una ciencia en progreso y evolución, pueden producirse modificaciones en la clasificación de algunas especies. Si una especie ha sido asignada a un género por un científico y posteriormente transferido a otro género por otro científico, el primer taxónomo se menciona entre paréntesis. En nuestro ejemplo John Lindley y Heinrich G.Reichenbach hijo (aquí abreviado como Ldl. & Rchb. (f)) describieron una planta  en 1855 como Epidendrum amictum y en 1919 fue transferida al género Enclyclia por Friedrich Schlechter.

Encyclia amicta                              
      
(Ldl. & Rchb.(f)) Schlechter
 


         Hay casos en que una planta fue descrita y clasificada por un científico, en nuestro siguiente ejemplo por  James Bateman, pero la clasificación no fue fehacientemente publicada. John Lindley, utilizó el nombre sugerido por Bateman y publicó su descripción de la planta. El nombre correcto menciona los nombres de ambos  taxónomos.

Stanhopea martiana                        
                  
Batem. ex Lindley

 

II.- Híbridos naturales.

         Aparte de las especies, encontramos en la naturaleza cruces entre dos especies del mismo género que se producen de forma natural, porque la época de floración y el polinizador coinciden. Sus nombres se escriben de la misma manera que las explicaciones anteriores. En el género Cattleya por ejemplo, encontramos  varios híbridos naturales, siendo uno de ellos

Cattleya guatemalensis        

Híbr. primario natural e intragenérico
C. aurantiaca x C. skinneri

híbrido natural entre Cattleya skinneri y Cattleya aurantiaca (pique con el ratón en los nombres de cada). Otra manera de escribir el nombre de este híbrido puede ser Cattleya X guatemalensis, siendo la ‘X’ signo de hibridación, pero en general se omite.

         A veces un clon (planta genéticamente idéntica) de alguna especie premiada recibe un nombre de cultivar.  Este epíteto  tampoco se escribe en cursiva. Empieza con letra mayúscula  y se destaca con comillas simples.

Cattleya walkeriana var. alba        
                                 
'Equilab'


        Y con este último ejemplo ya nos adentramos en el campo de  las orquídeas cultivadas, de las cuales trata la segunda parte. (Se está trabajando)
 
            elis                               
 
    

 

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